viernes, 13 de febrero de 2026

Tres adioses

 Hoy quisiera recomendarles una sensible, bella y emotiva película de Isabel Coixet ,Tres adioses.

El filme relata la historia de Marta y Antonio, una pareja que se separan tras una discusión. Ella entra en una profunda crisis que le hace perder el apetito. Pero tras dicha pérdida se esconde una grave enfermedad. 



Lo que parece una tragedia acaba por sacudirla internamente y provocar un cambio. Empieza a descubrir y saborear todos los momentos que ofrece la vida, esos manjares que muchas veces nos perdemos por los miedos, por el qué dirán o por otras circunstancias .Comienza a salir de su ensimismamiento y se atreve a mostrar sus sentimientos, que brotan como un volcán que hubiera estado apagado un largo tiempo.

En resumen estamos ante una pequeña joya que nos enseña y nos empuja a vivir el presente, a escapar del abatimiento, el pánico, el miedo al fracaso, la negatividad y la insatisfacción, para lo que siempre hay tiempo. Pero cuanto antes lo aprendamos mejor.

viernes, 30 de enero de 2026

Castoriadis en su tiempo. En los laberintos del siglo XX

 He tenido ocasión de leer un libro de Juan Manuel Vera, una suerte de biografía sobre un pensador tan interesante como no muy conocido, Cornelius Castoriadis.

Nacido en Grecia en 1922, inicialmente trotskista, abandonó su país ante el riesgo que corría su vida, pues conviene recordar la persecución e incluso asesinatos de estos por parte de los estalinistas griegos. De Grecia marchó a Francia, donde residió hasta el final de su vida, labrándose una trayectoria profesional e intelectual muy importante, si bien la segunda fue más lenta, estando unas décadas en un cuasi anonimato hasta ser reconocido.

Del trotskismo evolucionó hacia posturas cercanas al consejismo, para posteriormente apoyar un proyecto de sociedad autónoma, de individuos y colectividades autónomas. Fue anticapitalista y antibolchevique, defendiendo un concepto de socialismo unido a la gestión obrera, o autogestión, frente a la estatalización y control del partido-Estado; escribiendo durante años, hasta que se disolvió, en la revista Socialismo o Barbarie.

El libro recorre los grandes acontecimientos del siglo XX que marcaron la trayectoria y el pensamiento de Castoriadis . Desde la revolución húngara de 1956 ,a Mayo del 68, la guerra fría, el derrumbe de la URSS y el ascenso del neoliberalismo, con el ascenso de la insignificancia.



Castoriadis fue un hombre polifacético, con múltiples intereses ,dejando un trabajo de economista para pasar a dedicarse al psicoanálisis, desarrollando su concepto sobre el imaginario.

En resumen estamos ante un texto recomendable, muy ameno, de un autor que se ve que conoce en profundidad al personaje, identificándose con su proyecto de emancipación individual y social, proyecto que sigue en pie, esperando futuras colectividades que vuelvan a enarbolar las banderas de la búsqueda de la belleza, la verdad, la justicia y la libertad.

¿Aparecerán en la indómita historia, o perecerá la humanidad absorbida por la insignificancia, por la barbarie?. El tiempo dirá.

jueves, 8 de enero de 2026

Nuremberg

 Interesante película que nos retrotrae al final de la segunda guerra mundial, donde los líderes nazis que sobrevivieron y fueron capturados se enfrentaron a los conocidos como Juicios de Nuremberg.

Nuremberg muestra a varios personajes, desde el juez que logró lo que entonces parecía imposible, juzgar a un régimen por crímenes de lesa humanidad, hasta un psiquiatra, figura central, enviado a estudiar la psicología de los líderes nazis, dónde reside la capacidad de hacer el mal a escala industrial; lo que le lleva a sumergirse en un abismo muy peligroso. Entre los jerarcas nazis destaca Herman Goering, interpretado magníficamente por Russell Crowe, un dirigente  tan inteligente como narcisista, que aseguraba no estar al tanto del exterminio de los judíos y otros grupos sociales en los campos de concentración.




En resumen una película recomendable que bucea en las raíces del mal, unas raíces que, quizás, duermen en toda persona, esperando el momento oportuno para salir a la luz.

jueves, 1 de enero de 2026

Vivir la fuerza. Simone Weil y la Columna Durruti

 Por primera vez tenemos un texto que nos acerca a la corta pero intensa e imperecedera experiencia de Simone Weil en la Guerra Civil española, concretamente como miliciana del Grupo Internacional de la Columna Durruti.

Su autor se remonta a tiempo atrás, a una jovencita Weil que siempre se sintió atraída por los más débiles, por los explotados, adscribiéndose a la corriente del sindicalismo revolucionario, y escribiendo para sus medios. Haciendo gala, por otra parte, de un fuerte compromiso real, en su vida diaria, con la causa del proletariado.

Pero Simone Weil no se dedicaba sólo a escribir, sino que para ella era fundamental vivir coherentemente, lo que la llevó a trabajar como obrera en varias fábricas, exponiendo su cuerpo a un duro trabajo. Una actitud de coherencia, de riesgo, de forma de vida más allá del mero activismo.

La misma actitud que la llevó a listarse como miliciana cuando estalla la guerra en España, poniéndose de parte de los oprimidos, en especial del sector libertario, pensamiento con el que simpatizaba, pues reflejaba un ideal de cambio revolucionario, de superación del salariado.

Su carácter exigente la llevó a una pronta decepción. Algunos anarquistas participaron en crímenes, y, en su visita a fábricas colectivizadas se dio cuenta que el esfuerzo de guerra llevaba a defender un culto a la productividad que implicaba mantener un trabajo esclavo, con castigos y amenazas.



Todo esto le hizo reflexionar y ser de la opinión de que la fuerza, ese concepto central en su pensamiento, era similar en ambos bandos, es decir que el bando de los explotados y humillados se convertía en un espejo del bando golpista, al usar los mismos métodos de opresión, terror y brutalidad.

¿Cómo luchar los débiles sin caer en la fuerza?. ¿Cómo hacer la guerra sin convertirse en soldados, es decir en objetos que obedecen sin más?. Estos eran algunos de los interrogantes que se planteaba Simone Weil, y para los que no había respuesta clara.

En resumen estamos ante un libro muy interesante que recomiendo vivamente.