domingo, 2 de agosto de 2020

Under the skin

Extraña, inquietante,onírica, pausada, simbólica, perturbadora, siniestra, negra, de crueldad velada y sutil, sin necesidad de mostrar nada abiertamente ,Under the skin es una película que entusiasmará a unos y será vista como una tomadura de pelo por otros.

Una alenígena recorre una Escocia gris, lluviosa, nocturna, salvaje  y deprimente en una gran furgoneta buscando hombres solitarios, a los que atrae por su sensualidad evidente-estamos ante Scarlett Johanson, todo sea dicho- arrastrándolos a su fin en un entorno digno de una mente tortuosa, fantasiosa y a la vez elegante, a la que no gusta mostrar sangre y vísceras, al contrario que la mayoría del cine de terror y fantástico.

En el camino, esta mujer hierática, gélida, imperturbable, pero habilísima cazadora, pues conoce a la perfección la debilidad masculina por el sexo, por lograr poseer un cuerpo, un coño con el que calentarse y huir de este mundo también sombrío y gélido que habitamos- donde en realidad, nos guste o no, no somos más que carne para procesar y deglutir en diferentes niveles,somos sociedades caníbales, entiéndase el sentido metafórico- empezará a empatizar con las víctimas humanas, a sentir compasión, a comprender las miserias y debilidades, entre ellas las sexuales.



Algunas lecturas de Under the skin, se centran en una visión de género de la película .A los incautos no parece importarles nada la mujer, ni su nombre, ni qué siente. Para mí esta visión de moda, victimista,que posiblemente tiene una parte de realidad oculta que el filme muestra alguna víctima distinta a esa visión condenatoria, que no por eso escapa a un destino fatal.¿No podría entenderla alguien, jugando a las metáforas, como la aparición de  mujeres donde se invierten los roles, donde el sexo, sin necesidad de amor, es muy importante para ellas?.

Y, sobre todo, a la hora de la verdad: ¿quién domina a quien? .¿Quién liga a quien y quien se acuesta con quien? .¿No utilizan muchas mujeres su sensualidad para lograr sus fines, o para atraer a hombres? .Esto no es una crítica, en absoluto, es simplemente señalar que vivimos una realidad mucho más compleja que los esquemas de género y patriarcales, de cartón piedra,  nos quieren hacer ver.

En cualquier caso para mí la película muestra las grandezas y miserias de la especie humana .Los actos de altruismo junto con los actos de brutalidad. Lo natural del deseo sexual pero también la esclavitud que genera; esa parte animal que viene pegada a nosotros y que tantos conflictos causa y tan difícil de manejar es, pues no depende uno, sino del consentimiento ajeno.

Una película sumamente arriesgada, que camina en el alambre, de la que cada cual sacará diversas lecturas .Para mí  interesante, valiente, aunque no brillante.

jueves, 23 de julio de 2020

Catastrofismo, administración del desastre y sumisión sostenible

Pepitas de Calabaza ha vuelto a publicar un apasionante ensayo del año 2008, pero de total actualidad, del lúcido pero por desgracia desconocido escritor Jaime Semprún,- hijo del famoso Jorge Semprún- fallecido tristemente en 2010 y de Rene Riesel.

Descubrí a Jaime hace un par de años, en un ensayo vibrante y visionario, El abismo se repuebla, aquí comentado. En este que comentamos hace una crítica acertada a las nuevas teorías del pensamiento crítico, del decrecentismo al ecologismo institucional, pasando por el ciudadanismo o el izquierdismo. Ambas se inscriben en lo que podemos llamar catastrofismo e intuyen los desastres que vienen, que ya están aquí. Pero leídas detenidamente en realidad lo que proponen sus figuras, y la mayor parte de sus dirigentes y seguidores es administrar el desastre, imponer más restricciones,incluyendo el racionamiento,  favorecer el estatalismo y, por tanto, el autoritarismo.

No van a la raíz del problema, limitándose en general a un raformismo vago y a retóricas nebulosas y demagógicas, desde el desarrollo sostenible-¿es compatible desarrollismo y sostenibilidad?- a un llamamiento a un decrecimiento o austeridad gozosa, alegre y convivencial, a veces a una simplicidad voluntaria, en algunos casos a una especie de espera en que el sistema caiga por sí solo, llegando a surgir una nueva sociedad, sin tener en cuenta la necesidad de luchar, de tener un proyecto, un objetivo, una teoría realmente crítica.



Los autores comparten la idea de los graves problemas medioambientales presentes y por venir, del posible desmoronamiento de nuestro mundo, de la catástrofe que se cierne sobre nosotros .Pero creen que los cambios deben venir de la mano de la libertad, no de la imposición de una suerte de ecofascismo, de una nueva dictadura.

Jaime y René son críticos del industrialismo, de la sociedad industrial, y por tanto de la sociedad de masas .Rechazan la sobresocialización, el colectivismo imperante, apoyando la asociación de individuos conscientes. La industrialización, especialmente la industria pesada,  sería para ellos una de las raíces de nuestros problemas, de la destrucción humana y ecológica, si bien advierten que hay mas problemas, entre ellos el Estado, yendo más allá del pensamiento alternativo actual, presa de viejos esquemas ideológicos, y, yo añadiría, de falsas rebeldías y conformismo pseudocríticos que nos asolan, como el propio ecologismo institucional y el feminismo actual- una especie de antifranquismo muerto Franco-. Tales ideas son en el fondo inofensivas, prosistema e impiden una lucha revolucionaria y el ascenso de una nueva conciencia de clase.

Precisamente por ello son alentadas por el Estado mañana, tarde y noche .Y, doce años después de escrito, se confirman todas sus intuiciones críticas sobre el ecologismo .Esta bandera es utilizada, entre otros, por la Unión Europea, como podemos leer y escuchar a diario, con sus llamamientos a una economía descarbonizada, como instrumento de transferencia de rentas del trabajo al capital, lo que evidentemente se oculta.

¿O alguien duda que veremos más impuestos verdes, por ejemplo?.

Con independencia de que nos adscribamos o no a la tesis esencial del libro, la cual yo matizaría , prefiriendo el proyecto de economía descentralizada y diversa,con una pequeña y mediana industria asequible al conocimiento y manejo humano, sin trabajo en cadena, sin órdenes constantes, sin ese ambiente opresivo, asfixiante y deshumanizador de parte de la industria, o de algunas actividades similares que uno conoció brevemente, como propuso Kropotkin en Campos, fábricas y talleres, o Simone Weil en La condición obrera, el ensayo que aquí resumo es imprescindible para volver a retomar un verdadero pensamiento crítico, ahora enterrado por los voceros y voceras de las modas del régimen,por la fuerza  de las ideas progreconformistas, por el triunfo, esperemos que pasajero, de una "radicalidad" banal, de pacotilla, bienpensante y políticamente correcta.

sábado, 11 de julio de 2020

Más allá del big bang. Un breve recorrido por la historia del Universo

Magnífico libro divulgativo de Ivan Agulló, un joven físico español. Escrito con lenguaje sencillo y ameno, apto para personas con poca formación científica o ninguna, nos expone las teorías sobre el origen y expansión del Universo, dejando abierta la opción de si realmente hubo big bang,nombre inexacto, pues no hubo en realidad una explosión en un lugar, sino una expansión en todas partes, o el Cosmos existe desde siempre. De la sopa primordial a la posible expansión e inflación enorme-mencionando la posibilidad de un rebote de un anterior universo, como causa del surgimiento del nuestro-, que creó partículas desde el llamado vacío cuántico- que en realidad no es la Nada, un vacío total, sino una especie de mar de pares de partículas y antipartículas que se crean y destruyen -, partículas que sentaron las bases de irregularidades base del futuro tejido del Cosmos, es decir estrellas, galaxias, planetas hasta llegar a los seres vivos, por la acción lentísima de la gravedad, que provocó con el paso de miles de millones de años, y tras un enfriamiento de la radiación que logró que se formaran núcleos atómicos, que los lugares donde había algo más de densidad de materia ésta se acumulara creando enormes estrellas.



La explosión de las primeras estrellas expulsó material que sería del que surgirá el resto de estructuras del Universo, siendo nosotros, en el fondo, polvo de estrellas. Si bien las observaciones actuales parecen dar la razón a la teoría del big bang caliente y a la inflación, todavía no se puede confirmar, pues la tesis de la inflación, por ejemplo,  requiere de una sustancia, el inflatón, que llenaba todo el universo y que tenía efectos gravitatorios repulsivos,  pero que no deja de ser una elucubración.

También se interroga sobre la geometría del Universo, que parece ser plano, con una pequeñísima curvatura positiva, así como cuál será su final .Experimentos han demostrado que de momento hay una expansión acelerada, que supera a grandes rasgos la "fuerza" gravitatoria, en realidad no una fuerza sino un efecto de atracción que las masas ejercen entre sí, pues éstas curvan el espacio tiempo, como si nos situáramos encima de una colchoneta, modificando la estructura de esta por efecto de nuestro peso.Teoría brillante de Einstein, la de la relatividad general, demostrada por experimentos Esa fuerza que acelera la expansión se la conoce como energía oscura, desconociendo hoy qué es exactamente, así como la materia oscura.Si esta fuerza se mantiene el fin será un Universo cada vez más frío y apagado, con un distanciamiento creciente entre galaxias

Menciona Ivan de pasada la hipótesis del multiverso. No obstante, si este fuera el único universo existente: ¿cómo explicar que se hayan producido las condiciones exactas para poder generar estructuras y aparecer la vida? .Desde una fase de aniquilación de partículas y antipartículas, la cual se saldó con la supervivencia de algunas partículas, en vez de en la destrucción total, hasta otras constantes físicas no mencionadas en el libro, en las cuales un mínimo cambio en ellas haría imposible la vida, como una velocidad mayor o menor de expansión, entre otras. Demasiada casualidad, por no decir que el cálculo de probabilidad de que las constantes sean las que son para que existamos es prácticamente nulo .¿Es en realidad el Universo artificial, creado, un holograma, o sólo gracias al multiverso se puede explicar que un puñado de universos, como en el que estamos nosotros, se den las condiciones para la vida autoconsciente?.

Posiblemente nunca sepamos qué es el Cosmos, nuestro hogar, ni cómo surgió, si es que surgió .No importa, lo fundamental es continuar investigando y mantener viva la llama de la inquietud, de la búsqueda sin fin de la verdad, de nuestro origen, de qué somos en última instancia.

Espero con interés leer más libro de este gran divulgador.


miércoles, 1 de julio de 2020

Melancolía de los veranos de felicidad

Escuchando música lejana, ecos remotos de tiempos muertos, etapas sepultadas  en la derrotada energía y vitalidad infantiles, en el bochorno de esta noche de estío, un alma enferma de melancolía desde hace años, no puede sino rememorar los escasos destellos de luz de alegría, de verdadera luminosidad solar que atravesó su vida, su cuerpo, como un breve destello en un cielo que rápidamente se obscureció.

Uno vuela con su mente, único y último reducto de libertad, de anarquía, a los años ochenta, los tiempos infantiles. Con esfuerzo, cerrando los ojos, logra vislumbrar a aquel niño delgaducho y rubio como el oro al que los pensamientos de bosques sombríos, de árboles muertos, de ventisca helada, de sombras acechantes, de ruidos amenazantes, de voces lejanas y siniestras, no habían cercado.

Aquel niño que aun creía que la vida era otra cosa, un regalo, una felicidad, un mundo colorido por descubrir, por saborear. Vuelo a los veranos, puedo ver y oler paisajes algo cambiados, un parque convertido en otra cosa, unos arbustos y columpios desaparecidos en el pozo del pasado. Me sumo a una multitud de niños que gritan, que juegan al fútbol, al rescate. Que sudan y les tortura la sed, pero que resisten, no parecen cansarse, siguen en pie, pese al calor agobiante. Disfrutando el momento. Sin que las sombras del futuro interfieran en sus vidas, un eterno presente al que apenas sacuden sobresaltos .

Espero con entusiasmo, sin apenas dormir, viajar a Gandía. Cuando diviso a lo lejos el mar, el corazón se hincha de emoción. Deseoso de pisar la playa, de sumergirme en las aguas saladas, de contemplar todas las mañanas las banderas: verde, amarilla, y,  triste decepción, a veces, la roja que me aleja del baño, del nadar hasta lo más profundo posible, escapando de la vigilancia de mis padres.

Siento la sal en mi cuerpo infantil, la arena quemando los pies, la humedad, el aire cálido, pegajoso de las tardes de paseo .La espera del gofre, el helado,el granizado de limón, la mazorca de maíz, las palomitas de colores y la máxima ilusión: el castillo de aire. ¿Qué será de esos paisajes, de esos momentos? .¿Se repetirán eternamente, o desaparecerán para siempre? .Un interrogante absurdo, pero que siempre me ha inquietado.



Y poco a poco, sin saber cómo, se instala el frío, el invierno, las prisas, los agobios .La cárcel del deseo sexual, que tantos elogian pero uno no puede dejar de sentir como el principio del fin. Unas cadenas, las del deseo, que te separan de vivir el momento, la tranquilidad, el reposo, el bastarse a sí mismo, el poder estar absorto en tus juegos, en tu interior, sin nada que alcanzar, sin casi nada por lo que competir o atrapar, con la ingenuidad y la mirada más limpia.

Poco a poco los veranos se hacen más breves, el crepúsculo llega antes, las noches se alargan. Todo es miedo y temor. ¿Qué será de mí? .¿Qué pensarán los demás de mí?.

La alegría, la felicidad, se convierten en momentos en peligros de extinción. ¿Hace cuánto que no siento lo que sentía en las canículas de la infancia?. El niño muere, nace un ente extraño, aplastado por el peso de los días sin brillo, sin serenidad. La vida se convierte en un sueño sombrío, un pasar el tiempo esperando que todo acabe de una vez, una monotonía de angustias y sobresaltos, con el único refugio de una familia que va menguando, envejeciendo, temiendo el día en que la soledad sea nombrada Amo y Señor del Universo del Yo.

De aquellos veranos felices, de aquellos años ochenta, sólo queda la nostalgia polvorienta de un puñado de fotos en algún album perdido, en algún estante olvidado, en alguna esquina perdida donde aquel crío desapareció para siempre, en un agosto de risas y entusiasmo que jamás regresará.



sábado, 6 de junio de 2020

Elogio de la senectud

Vivimos una época de  culto a la juventud, a la fuerza, a la energía, a la belleza. Los ancianos son arrinconados, marginados, ocultados,  viendo el declinar de la vida como una desgracia, como algo en lo que no pensar, como algo que tratar de retrasar en la medida de lo posible.

Esto es una injusticia, y toda sociedad que fomente esas creencias está condenada a la deshumanización, a traer el infierno sobre la tierra. La senectud es el reservorio de la memoria, lo que permite el verdadero conocimiento, lo que une pasado, presente y futuro. El desprecio a la vejez supone el desprecio a la verdadera sabiduría, a la historia como nutriente del individuo y de las sociedades. Su minusvaloración supone la trituración del ser humano, su paulatina conversión en ganado.

Y esto es precisamente  el objetivo de los poderes en la modernidad más reciente: la eliminación de la verdadera individualidad, la demolición de la comunidad como lugar de encuentro, relación y aprendizaje y consejos entre diferentes generaciones vivas . 

Esos objetivos se ven claramente en la retórica productivista, de la rentabilidad, del beneficio, del crecimiento, de la acumulación,del consumismo y del exprimir la vida al máximo, en su sentido materialista,  en la que vivimos.




Puesto que el régimen de la modernidad se cae en pedazos, toda esa retórica tramposa irá en aumento, construyendo el reino de la efebocracia. Un reino tramposo, porque la juventud no interesa más que como ganado al que exprimir, aprovechando esa fuerza mencionada antes. No hay más que ver la temporalidad, sueldos bajos y precariedad entre los jóvenes del país.

Pero no hay recuerdo más luminoso en la vida de una persona que la relación con los abuelos. Yo tuve la desgracia de no conocer apenas a los varones, sólo a las abuelas, especialmente una de ellas, en cuya casa pasaba los fines de semana.

Nada más bello que rememorar su rostro, sus palabras, su generosidad, las estupendas comidas que nos hacía. Sus ánimos en los malos momentos, los abrazos y los besos. Sus historias sobre su vida, las de su familia, las de España, con sus luces y miserias.

Muchas veces sueño, cuando hace ya quince años que se marchó de nuestro lado, con que estoy en su casa, en mi cuarto, mi segundo cuarto, también desaparecido, con todo intacto, la mesa, la cama. Incluso el resto de las habitaciones aparecen reflejadas en mi mente con la claridad de aquellos días lejanos, donde se sucedían las estaciones, siempre a la espera de la primavera, las ventanas abiertas, las noches de bochorno, el chirriar de los vencejos al amanecer y al atardecer, el olor a las patatas fritas que con tanto esmero siempre nos hacía.

Con esa sensación de que la gente que está a nuestro lado sería inmortal, que su fin jamás llegaría. Pero no es así, y su abandono definitivo suele ser el primer golpe duro de la realidad. Ahí empieza un trozo de orfandad, un silencio de garras que arañan el alma cuando quieres esa voz que mece y ama, esa mano arrugada que acaricia.

Y son esas muertes las que traen la campanada del inicio de nuestra propia muerte, una muerte lenta, en un mundo cada vez más helado, más asqueroso, más repugnante, aquel en que los ancianos son arrinconados, encerrados, y en el que un virus reciente ha arrastrado cual ola furiosa al país del más allá, ante la indiferencia oficial y general, pues los viejos molestan al sistema, se les considera una carga para las arcas públicas, un sector que no es productivo. Como los niños, por cierto, a unas carreras profesionales que penden de un hilo, que suelen ser humo, señuelo para atraer al precipicio.

¿Qué macabro destino espera a los habitantes de ese imperio temible, de ese Moloch inhumano que pretende, falsamente, cultivar el amor a la juventud, y que seamos efebos siempre disponibles cual bueyes de arado?.

Sueño, hablando de sueños, con que ese reino del mal es destruido, siendo nosotros, sus habitantes, estudiados en la historia futura con horror, como seres desviados, capaces de las peores inmundicias. Pero cuyas estatuas de barro fueron derribadas, surgiendo en su lugar una civilización realmente humana, aquella en que la senectud es ensalzada, pues sin vejez no hay historia, y, por tanto, no hay humanidad

sábado, 23 de mayo de 2020

Reflexiones críticas y autocríticas sobre España y su sociedad

La hecatombe a todos los niveles producida por el coronavirus, al menos hasta fecha de hoy, no parece haber despertado una conciencia crítica y autocrítica en nuestro país.

Uno sigue leyendo y escuchando cosas como que somos un país maravilloso, que teníamos una economía de servicios próspera, y, a lo sumo, una crítica típica y tópica a la clase política, y poco más. Pero la ruina que parece estar instalada en nuestra patria, requiere de una visión crítica y autocrítica de todos los estamentos sociales, desde las élites a la tropa o rebaño de base, entre los que me incluyo.

Frente a la visión gloriosa que he leído recientemente en algún periodista,que defendía también trabajar más y cobrar menos , hace mucho que nuestra economía esconde una falsa prosperidad .El mileurismo viene de lejos, de antes de la crisis de 2008. Iniciada ésta, emergieron salarios de 600 euros, propios de un país tercermundista, aunque aún con infraestructuras de primer mundo. Ahora volverán a extenderse salarios de miseria y más horas de trabajo, con el riesgo de que también las infraestructuras acaben colapsando .Los siervos intelectuales del sistema nos venderán que es un sacrificio para que en unos años vuelva la abundancia de esa economía de servicios tan supuestamente boyante. Es decir pongamos el culo sin vaselina, que nos dolerá pero será pasajero. Sin olvidar que hace varios años que nuestra economía y otras se sostienen por inyecciones masivas de dinero y tasas de interés de casi cero, y hasta negativas. O sea  riqueza ficticia .



Los entusiastas del capitalismo curiosamente se unen al stajanovismo comunista, a la explotación y expolio de la clase trabajadora. Mientras las izquierdas siguen con el mantra de los impuestos como supuesta solución, asfixiando también a la clase baja y media . Unos y otros están mucho más cerca de lo que piensan: desean la obediencia de las clases populares a las autoridades estatales y patronales.


Analizando las instituciones, comencemos por el Estado: hemos visto como han hecho negocios turbios comprando mascarillas defectuosas. Y test que resultaron también ser un timo .Nuestro Estado no funciona .Y las autonomías suponen un despilfarro enorme de dinero, que lógicamente la clase política no quiere reducir a lo imprescindible. Con lo cual en lugar de recortar ahí, veremos recortes en otros sectores, que no hace falta decir cuáles serán. Del sistema de partidos no voy a hablar. Mi opinión sobre que son una de las raíces del mal es clara-experiencia mediante-, y hay que buscar una democracia donde éstos no dirijan nada, pues son incompatibles con el bien común y la libertad de conciencia.

Vayamos al mundo patronal y económico, aunque también relacionado con el estatal: destrucción de la industria con la democracia, vía PSOE fundamentalmente, para construir una economía de servicios y turismo .Por supuesto que toda economía tiene que tener un sector servicios y turístico- es lógico que nuestro país cuide el turismo por sus características-, pero la destrucción de gran parte de la industria, por no hablar del campo, y el escaso interés por el I+D, ha creado una economía muy frágil, que cualquier crisis hace añicos .Con una tasa de paro estructural muy alta y empleos precarios y mal pagados. Lo que trajo consigo la marcha de muchos jóvenes. ¿Cuántos más, y no solo jóvenes, se marcharan los próximos años del país?.

Nuestra clase empresarial destaca por su escaso interés en formar a los trabajadores .Cualquiera que busque o haya buscado empleo lo sabrá: exigencia de años de experiencia y saber de todo .En fin, gastar lo menos posible e invertir en sectores que procuren dinero fácil sin visión de futuro. Pero es que el Estado es igual: cursos del INEM sin prácticas reales .Es decir nuestras propias autoridades, sabiendo como es el mercado laboral, se la suda la suerte de los trabajadores .Los cursos no son más que formas de hacer pasar el tiempo a los parados, creando falsas ilusiones.

En cuanto a nosotros, las bases, la sociedad, la clase obrera, o como gusten de etiquetarse, ídem .Atomización creciente, seguidismo de las ideologías de Estado de manera acrítica-feminismo y ecologismo hoy-, y búsqueda de pan y circo, aunque el primero sea cada vez más escaso .Aún hoy seguimos siendo una sociedad muerta que parece totalmente atada y creyente en el sistema. Que sea evidente que éste nos lleve a la miseria, que el riesgo de suspensión de pagos sea grande, no parece causar ninguna preocupación al fiel rebaño.

Espero equivocarme, y que la base despierte, logrando desarrollar una conciencia propia, alejándose de todo intento de manipulación por parte de partidos-en esta ocasión las derechas, en otras las izquierdas-. Se dice que tenemos la generación más formada de la historia. La inexistencia de cualquier pensamiento alternativo y subversivo serio en la propia juventud es indicador de que el sistema educativo de la modernidad es, buenos profesores aparte, un instrumento de adormecimiento y adoctrinamiento, de la escuela a la Universidad. No hay más que ver como las Facultades de Humanidades, las que deberían mantener la llama crítica, son las peores creadoras de productos y partidos pseudoalternativos y demagógicos.

Yo quisiera que fuera la sociedad civil, los trabajadores, los que reconstruyeran lazos comunitarios libres, una cultura y autoformación ajena a los medios y productos del régimen. Pero, sinceramente, soy muy escéptico. Pienso que las dos opciones mayoritarias son: la ruina total de España, es decir su caída al tercer mundo en tres o cuatro años. O una renovación generada por la clase dirigente, vieja y nueva, en la cual nosotros pintaríamos muy poco, todo sea dicho.

Veremos que sucede pero hoy, nuestro país, sus élites, su base asalariada- amenazada por el paro masivo-, parece un cadáver.

lunes, 6 de abril de 2020

Tras la debacle: por una fraternidad de fraternidades universal

Aunque ya antes de la extensión del coronavirus los indicadores económicos mostraban una clara desaceleración, el virus ha provocado un colapso del sistema económico, y no sólo en España . Países con tasas de paro bajísimas, como los Estados Unidos, cuentan ya con diez millones de parados.

La situación que viene todos podemos intuirlas. Más paro, bajada de salarios, más precariedad, más pobreza y exclusión social, al menos hasta que aparezca la vacuna, que esperemos que lo haga pronto.

Con todo, admitiendo que tras el descubrimiento de la vacuna habrá un rebote de la economía, la situación de ésta, desde hace tiempo, es de caída. Es necesario, de una vez, dejar de creer en retornos a décadas de bonanza. No, todo ha cambiado, y, al menos por unos meses, nuestras vidas serán las de presos a los que se dejará salir de vez en cuando unos minutos al patio de recreo para luego volver a las celdas. Por no hablar del enorme desarrollo de tecnologías de control totalitario de la población, que posiblemente vengan para quedarse. Y eso si nos salvamos de situaciones graves como desabastecimiento y cortes de energía eléctrica-que yo espero que no ocurran y pronto llegue la cura-.

Por tanto es urgente poner la imaginación política en marcha e idear nuevas formas de organización social, económica y política. No debemos seguir siendo un populacho que, después de todo lo que ha pasado de 2008 hasta aquí, siga creyendo en el pan y circo, en éste o en aquél partido político. Como escribí no hace mucho, es necesario también abandonar las modas y las ideas nefastas surgidas-o lanzadas por  las autoridades- en los últimos años: nacionalismos, localismos mezquinos, ideología de género e identidades sexuales múltiples, ecologismos que ocultan la condición humana... Quizá esto sea de lo poco bueno que puede traer la peste: el retorno a las ideas esenciales, de la lucha vecinal y obrera contra las clases dirigentes y su mundo asfixiante, frente a los entretenimientos burgueses de la izquierda moderada y radical contemporánea, antisistema incluidos.

Ante el tsunami que viene, o, mejor dicho, que ya está aquí ,hay que traer a la luz la fraternidad. Idea olvidada y arrinconada, debe ser la base de la reconstrucción de un nuevo mundo, un mundo siempre imperfecto, pero donde los otros sean vistos como un reflejo de sí mismos, con lo que se desmoronaría en gran medida las bases monstruosas de la modernidad capitalista y comunista, donde, por cierto, intuimos que van a su unión, con China como modelo.



La base esencial de la modernidad, por debajo de su propaganda engañosa, es el uso de los seres humanos, convertidos en objetos, mercancías, votantes, contribuyentes, carne de cañón. Bolas de grasa, monigotes, peleles, hojarasca caída de los árboles a los que patear y triturar de diversas formas. Pero con nuestro beneplácito, enfrentándonos unos con otros, haciendo creer que hay unos buenos y otros malos. Partidos  y políticos peligrosos y partidos y políticos que nos aman. Estados buenos y Capitales malvados, o viceversa. Imperialismos buenos e imperialismos malos. Banqueros y financieros malvados frente al pueblo bondadoso y maravilloso, siempre inocente.

Abramos los ojos a la cruda realidad: estamos solos. No es tan terrible. Somos muchos, y si vemos el engaño que nos rodea constituiríamos una fuerza autónoma poderosa.Partiendo de lo local, en barrios y pueblos deben construirse fraternidades que poco a poco, sin quimeras, de manera horizontal, con cargos rotativos,  se procure que nadie quede a la intemperie, expulsado de todo. Que busque, pasito a pasito de hormiga, sin ruido ni prisas, pero sin pausas, una economía mixta, comunal e individual o familiar, pero que intente, aunque del todo posiblemente nunca se logre, salir del horror del trabajo asalariado. Pero la visión debe ser global, se debe encaminar hacia una fraternidad de fraternidades mundial-antaño se hablaría de comuna de comunas, pero no importan los conceptos, sino el espíritu unificador-. Única forma de poder derrotar las potencias globales y regionales que continúan moviendo su maquinaria militar, pudiendo en cualquier momento pasar por encima nuestro, dejando un mundo de montañas de cadáveres.

Niños y jóvenes, con todo el amor debido a sus mayores, sin que les vean, tiren por la taza del váter parte de la educación nefasta recibidad por ellos: estudia para ser algo, pasa de todo y diviértete en tus ratos libres. No te metas en problemas, etc. Todo eso es un castillo de naipes ya derrumbado que solo sirve para una cosa: seguir triturando al individuo y a las sociedades, y prepararlas para la matanza bélica. 

Necesitamos como el comer una nueva infancia, adolescencia y juventud revolucionaria, pero de una nueva estirpe. No de la estirpe genocida y totalitaria del siglo XX, la del bolchevismo y derivados. Pero tampoco de otros ismos. Los ismos quedarán en casa, sustituidos por una visión nueva, la armonía de lo material y espiritual, del todo y las partes. Del individuo con la Tierra y con el Cosmos.

Especificar y concretar más es caer en sueños quiméricos. Será la realidad, los seres de carne y hueso, sus ideas, sus esfuerzos, sus éxitos y fracasos lo que paso a paso darán forma al nuevo mundo, repito, siempre con sus imperfecciones y miserias. Pero donde los humanos sean eso, humanos. No otras cosas extrañas.