viernes, 26 de junio de 2015

Melancolía de los vencejos y los seres amados


Ha sido poco a poco, casi sin darnos cuenta , cuando unos queridos visitantes primaverales y estivales, que llenaban de ruidos y chillidos alegres nuestros cielos en los amaneceres y atardeceres bochornosos, como miles de niños voladores jugando en el inmenso y abierto jardín celestial ,han ido desapareciendo de nuestra vista y con ellos la alegría, imponiéndose un silencio triste, por desconocido, roto sólo de tarde en tarde por los restos escasos de algunos supervivientes de aquellas nubes que cubrían nuestros cielos.

Todavía recuerdo los quinces de abril, fecha de su llegada, que esperaba con ansia, especialmente cuando estaba en casa de mi abuela, en pleno centro de la ciudad.



Asomado a la ventana, ilusionado, esperaba el momento en que los amados vencejos hacían acto de presencia, presencia que me alegraba el corazón, pues sentía que la ciudad recobraba la vida perdida en el invierno, cuando los árboles se convierten en una especie de espantapájaros desnudos y descoloridos y la vida animal, la luz, el colorido, se reduce a su mínima expresión. Su llegada era, también para mí, otra alegría, otra esperanza, la del final temporal de la vida carcelaria de niños y adolescentes, la vida de la escuela. Contaba los días que faltaban para la libertad condicional, y los vencejos eran una señal de que esa ansiada salida de los muros carcelarios, si bien breve, estaba cercana.

En mi mente ha quedado grabado los que criaban en una teja de la casa de enfrente y en unas rendijas de una casa lateral. Esperaba, los sábados al anochecer, ver a las madres refugiarse en sus casitas para dar calor y cobijo a sus crías, mientras los machos dormían en las alturas, pues el vencejo es la única ave que duerme en vuelo, no necesita refugio, lo que les hacía para mi seres admirables, una especie de viajeros eternos, incansables y libres, como nómadas de los cielos.

Nunca perdí el cariño hacia ellos, si bien con los años, con las preocupaciones y problemas que se van sucediendo, el entusiasmo por su llegada se mitigó, pero jamás desapareció.

Pero en la vida todo es efímero, nada permanece para siempre. Hace diez años murió mi querida abuela, de bello nombre, Soledad. Ya no pasaba los fines de semana con ella, ya no podía saber si la teja seguía siendo refugio de algún vencejo y sus crías . Pero antes de su muerte, arreglaron la casa lateral. El otro refugio de los vencejos desapareció.

Poco a poco la ciudad fue cambiando. Arreglos de grietas, eliminación de tejas, fachadas impolutas. Los sitios de cría disminuyeron, quizá otros factores influyeron, pero, este año, mirando los cielos, me di cuenta y me sacudió una profunda tristeza: los viejos amigos se están extinguiendo de nuestra vista.

La algarabía alegre e infantil del amanecer y el crepúsculo agoniza, y con ella se rompen jirones de nuestras vidas, el vacío se va extendiendo y ganando poco a poco la partida. 

Y más cuando, de casualidad, hace unos días, caminando por Madrid, encontré uno de ellos en el suelo; estaba muerto, nada pude hacer por él. Tan sólo agachar la cabeza cuando sentí que las lágrimas amenazaban con recorrer mi rostro al recordar los tiempos en que multitudes de ellos acompañaban nuestras vidas.

La despedida de los vencejos es la despedida no sólo de nuestro pasado, de nuestra vida, sino también de las personas amadas, aquellas que compartieron nuestras vidas con nosotros.

Hoy ya no están apenas los vencejos, pero tampoco está mi abuela, ni la ventana del salón al que me asomaba para ver y escuchar sus gritos traviesos, ni la cama desde la que los escuchaba cuando aparecían los primeros rayos del sol que se colaban entre las rendijas de la ventana entreabierta para soportar el calor sofocante de las noches veraniegas.

En aquellos años en que todavía mantienes intacta la ilusión, antes de comprender que los sufrimientos, las derrotas y las caídas forman parte de nuestras vidas.

No puedo evitar una aguda melancolía, un mazazo en el corazón, en el silencio celestial de los últimos años, cuando me asalta el recuerdo de  la marcha de quienes quisimos, humanos pero también no humanos, pues estos últimos también ocupan u ocuparon un lugar en nuestras vidas.

Y su silencio, es el silencio de la muerte, siempre acechante, siempre en las sombras, dispuesta a saltar cuando menos se la espera.




domingo, 31 de mayo de 2015

Elogio del vacío y el no ser : el triunfo de la derrota humana



Escribía ayer mi admirado Pedro G. Cuartango uno de sus profundos y bellos textos en El Mundo,  mitad filosófico y mitad poético, donde exponía el horror al vacío , cómo llenamos nuestra existencia de actividades, de acumulación de objetos, cómo buscamos el éxito material, el triunfo, el aplauso de los otros que ,como nosotros, están condenados a esta existencia pasajera.



Todo para huir del horror que nos produce la muerte, del paso del tiempo que nos va acercando inexorablemente a nuestro destino final, el que nos une al resto de los seres vivos, pese a nuestra creencia en nuestra superioridad. La descomposición, el ser devorados por los gusanos, o bien el ser pasto de las llamas o, como quien esto escribe, ser abierto en canal y diseccionado por los estudiantes de medicina.

Pero hay una manera distinta de huir del horror al vacío, del fin, de la parca. Y es apoyándose en diversas lecturas, como las de la escuela estoica, especialmente la de Marco Aurelio o Epicteto, en sus frases  y expresiones de realismo demoledor, crudo y a veces doloroso, el reconocimiento de que nuestra vida- ese andar por una cuesta rodeada de alambres de espino, muros y vigilantes, con suelo pedregoso e irregular, salpicado de vez en cuando  por la fragancia de algunas bellas flores, por reos de miradas compasivas, de conversaciones agradables que se unen en nuestro breve caminar, a veces por escasísimo tiempo, a veces por años, con quienes de vez en cuando nos sentamos, abrazamos, o damos palabras de aliento mientras miramos con envidia, allá en las alturas ,el vuelo libre de los pájaros- no es una maravilla.



Es, en realidad, una condena a la obscuridad, cortada por intervalos de cielo luminoso, breves preludios de tormenta, helor y frío en los huesos, cansancio del alma.

¿Es esta una visión pesimista y desesperanzada de la existencia?. En absoluto, es la profunda comprensión de que esa carne que nos envuelve y cuidamos esconde un esqueleto , igual para ricos y pobres, bellos y feos, esencia última y realidad desnuda. Que esos objetos, ese dinero que anhelamos no tiene más valor que el que los destructivos humanos, pues en realidad no somos sino una manada de seres destructores corroídos por el materialismo, le hemos dado.

Que esos billetes  no resisten la acción de unas tijeras, que si los rompemos en pedazos el viento se los lleva de un lado a otro, confundidos con la multitud de plásticos y papeles de todo tipo que inundan nuestra existencia, como envoltorios de chupa chus y golosinas infantiles.

Que, si lo pensamos en profundidad, dar gran importancia a lo que no dura ni un parpadeo si lo comparamos con el tiempo del cosmos-nuestra vida- y sumar a ese intervalo que no llega ni a microscópico la búsqueda de la gloria, del éxito, no es si no otra muestra de un engreimiento sin base, un salto mortal  cuyo fin es la caída al precipicio  de la Nada.

¿Dónde nos llevaremos nuestros magros éxitos y monedas comparados con la hidra trepadora que se expande poco a poco de los pies a la cabeza envolviéndonos de dolor y sufrimiento?.

¿Quién o quiénes nos recordarán pasados unos años cuando a su vez desaparezcan quienes nos conocieron, últimos recipientes que llevan en su interior algunos jirones marchitos y en blanco y negro de nuestra existencia?.

¿Dónde quedará nuestras ansias de poseer, de empujar violentándolo y manchándolo de saliva  un cuerpo masculino o femenino por alcanzar unos segundos de placentera convulsión, aun más efímero y menos placentero que beber un vaso de agua con sed?.

¿Y dónde la lucha de compararse con otros, de querer ser superiores y mejores que ellos o ellas, de alcanzar poder o fama?.

Nada de eso quedará en las cenizas de nuestras tumbas, o en las que viertan nuestros seres queridos, en ríos, mares, campos, valles o montañas.

Pero nada de lo dicho es malo o terrible, al revés. De la comprensión de que no somos mucho más que las moscas efimeras, que el mosquito que vuela en un crepúsculo asfixiante del mes de julio antes de que el vuelo de un vencejo o una golondrina lo devore, sacaremos la conclusión de centrarnos en lo importante.

Una amistad, una sonrisa, una persona querida, tumbarse en la hierba con los pies descalzos en mitad del campo escuchando la Naturaleza, rodeados de árboles, azuzando el oído para escuchar el canto de algún pájaro, el rumor de un riachuelo cercano.

Entonces, sólo entonces, la visión de nuestra muerte no se verá como una derrota, sino como un triunfo, el triunfo del reingreso al cosmos, del no ser, el triunfo de la desaparición de los deseos hirientes, del sufrimiento, del dolor.


E, incluso, sería posible que con esa visión los muros, vigilantes y alambres de espino que nos acompañan de la infancia a la vejez se derrumben dejando por fin paso a un bello paisaje, el paisaje de la libertad.


sábado, 16 de mayo de 2015

El principio federativo: actualidad del pensamiento de Proudhon

Libro escrito por uno de los padres del anarquismo decimonónico, Pierre Joseph Proudhon, en 1863, en el que defiende la tesis de que no existen sistema puros de gobierno pero que el mejor, para él ,consistiría en el que equilibraba o armonizaba autoridad y libertad pero de tal manera que la primera quedara subordinada a la segunda, de tal forma que el Estado y la autoridad vayan convirtiéndose progresivamente en algo superfluo, con atribuciones limitadas.



Es conocido nuestro autor por su enfrentamiento con Marx, al que consideraba creador de una nueva religión despótica, el socialismo llamado científico, que buscaba dominar y oprimir a los trabajadores en su nombre, gobernando a éstos por medio de decretos desde las alturas.

Lo que más se asemejaría a su ideal sería el sistema federal, el principio federativo. Es decir la asociación, pacto o acuerdo mutuo razonado entre individuos y comunidades. Contratos sinalagmáticos o bilaterales que obligan recíprocamente los unos a los otros y conmutativos en la cual la parte da o hace algo equivalente al que se le ha dado a ella.

Su idea es la armonía o equilibrio de contrarios, la unidad y la diversidad, la autoridad y la libertad, la centralización y la atomización o nacionalismo disgregador.

Su visión nos alerta del peligro de la creación y desarrollo de los Estados-nación que como se ha demostrado son una amenaza para la paz y la libertad de los pueblos y comunidades, ante las tendencias opresivas de éstos dentro y fuera de sus fronteras.

Un punto destacado de su obra es que defiende la descentralización no sólo política sino económica, a través de la idea de la federación agrícola industrial, poniendo los medios de producción en manos de las agrupaciones de los trabajadores del campo y de la industria, logrando conseguir la rotación de tareas, evitando la excesiva especialización o parcelamiento de actividades, alejándose del trabajo esclavo o asalariado...

Otro elemento interesante del Principio Federativo consiste en su escepticismo en cuanto a la existencia ya mencionada de sistemas perfectos o puros: así reconoce la limitación producida en muchas ocasiones de la autoridad en sistemas de monarquías absolutistas y regímenes burgueses, que acaban delegando funciones en otras personas ante la extensión de los territorios y la complejidad de la realidad, o bien para defender sus privilegios; mientras que movimientos populares defensores de la democracia, debido a una mezcla de ignorancia, inexperiencia, necesidades materiales, visión cortoplacista u otros elementos, acaban entregando el poder a un Tribuno o Líder mesiánico y demagógico, que acaba instaurando un gobierno cesarista.

Nuevamente la historia de muchas revoluciones, desde la francesa, a la rusa y otras, así como los partidos y movimientos populistas de ayer y hoy-Perón, Alvarado, Chávez y Maduro y otros actuales en Europa- le han dado la razón.

Para Proudhon el papel del Estado debe ser el de un iniciador o legislador de asuntos comunes, regulando algunos aspectos políticos y económicos, pero siempre definiendo su alcance todo lo posible, para no menoscabar la libertad de asociaciones y comunidades.

Algunas de sus ideas, por tanto, siguen siendo de actualidad, como su interés en la división o equilibrio de poderes-poco habitual en el mundo revolucionario-, la independencia administrativa o la federación de trabajadores, entre otras.

Su esquema, su ideal, puede servirnos para evitar dos tentaciones opuestas pero de consecuencias nefastas: tanto la de quienes apoyan la creación de un superestado mundial que concentraría un poder enorme y desconocido en la historia como la de quienes defienden la vuelta a la fragmentación en múltiples estados-nación pensando que éstos son más democráticos, y sus oligarquías mejores y preferibles a otras supranacionales; olvidando por ejemplo la reciente historia de Europa: sus dictaduras y sus dos guerras mundiales.

Aunque en su libro no menciona la necesidad de una federación mundial, la existencia de problemas globales haría necesario intentar pensar cómo crear algo parecido, cómo partiendo de lo local se llegue a lo internacional, evitando que la institución supranacional acabe concentrando el poder y eliminando el sistema federativo, la sociedad federal.

Los revolucionarios del hoy y del mañana tienen un terreno complejo que explorar y en el que pensar, siendo Proudhon uno de los pensadores a tener en cuenta.




domingo, 26 de abril de 2015

El lado oscuro del universo

Queremos recomendar un libro muy interesante sobre cosmología, se trata de El lado oscuro del universo, del investigador del CSIC Alberto Casas.

Resulta sorprendente saber que casi todo lo que nos rodea en el Cosmos es invisible. Sólo en torno a un 4 o 5% constituye la materia que podemos observar, como estrellas, planetas, gases y polvo cósmico, siendo el resto materia y energía oscuras, que podemos medir indirectamente, pero del que carecemos todavía de una explicación que nos diga qué son, qué las constituyen.

El físico Alberto Casas logra interesarnos en estos enigmas .La materia oscura, que representa el 23% de la materia del Universo ha sido descubierta, aunque como hemos dicho no lo que es, en las observaciones sobre velocidades excesivas a la que se movían estrellas exteriores de la Vía Láctea, así como por ejemplo el cúmulo de galaxias llamadas Coma, que también tenían velocidades excesivas, para lo cual no bastaba la atracción gravitatoria de la masa visible para mantenerlas unidas, lo que dio pie a pensar que debía existir una gran cantidad de "materia oscura" que ejercía una atracción gravitatoria extra para no deshacer el cúmulo .

Esto se ha comprobado en varias ocasiones, como cuando se descubrió un grupo de estrellas que se movían a igual velocidad independientemente de su distancia del centro de la galaxia, cuando en realidad la velocidad de rotación debería disminuir con la distancia, como sucede con nuestros planetas en relación al sol, lo que implica la existencia de una especia de halo de materia no visible alrededor de la estrella.

Otras pruebas indirectas de la existencia de este tipo de materia se encuentran en la velocidad excesiva de los átomos de gas caliente, que sin embargo no se evaporan, o en el efecto de lente gravitatoria, por ejemplo, e incluso huellas en la radiación de fondo.

Se está intentando explicar que constituye tal materia que si interactúa con la materia ordinaria lo hace muy débilmente, sin que parezca posible encuadrarlo dentro del Modelo Estándar, tales como neutrinos , estrellas fallidas que no se encendieron...Las posibilidades que hoy se ven como más factibles están dentro de la Supersimetría, con partículas supersimétricas como el neutralino, o bien el efecto de partículas de otras dimensiones si viviéramos en un Universos de más dimensiones.

En cuanto a la energía oscura, que representa el 70% más o menos del Universo en aún más enigmática, y responde a una especia de atracción gravitatoria repulsiva que provoca que el Universo se esté expandiendo aceleradamente, en vez de hacerlo lentamente o incluso contraerse, que sería lo lógico por la gravedad ejercida por los objetos y la materia visible.

En los últimos capítulos el autor habla algo de las últimas teorías, como la inflación, o universo inflacionario, la inflación eterna y el multiverso como resultado, el principio antrópico, y la posible bifurcación de "infinitos" Yos según la idea de la mecánica cuántica.

En resumen un libro interesante, con algún capítulo difícil de seguir, pero que anima a pensar y a seguir buscando nuevos libros sobre esta temática.




martes, 14 de abril de 2015

El capital humano

Interesante película italiana, retrato sociológico de la crisis, las clases sociales, los valores de nuestra época y los sueños y frustraciones de los individuos de diferentes estratos y edades.

Todo comienza con un atropello, una gélida noche navideña, de un ciclista y un coche que se da a la fuga. Pero, más allá de un film policiaco, por la pantalla desfilan un multimillonario  por obra y gracia de la especulación financiera, su mujer e hijo, familia que tiene todo lo que desea al alcance de la mano, pero que esconde una profunda desilusión vital, una insatisfacción provocada por eso mismo, por una hiperabundancia material tras la que se esconde, como esas plantas trepadoras que ocultan las fachadas de algunos edificios o chalets de lujo, la pobreza de corazón, de sentimientos. 

Allí donde todos son cálculos, donde todo es ansiedad para que el dinero siga fluyendo en abundancia, donde las amistades no son amistades, sino operaciones de calculadora para lograr negocios suculentos. Donde el acomodo destruye viejas ilusiones, viejos sueños de otra vida, que de vez en cuando afloran arañando el alma de quienes sienten que lo que viven no es lo que desean, pero que saben que intentar escapar a eso sería una locura, un riesgo de perderlo todo.

Pero lo mejor, en nuestra opinión, es el retrato de la clase media, reflejado en un agente inmobiliario que queda deslumbrado ante la vida espectacular de la anterior familia, tras la que entra en contacto gracias al noviazgo de su hija con el hijo del especulador financiero.

El ansia de ascender, de lograr codearse con la alta sociedad, de entrar de lleno en su mundo, a costa de lo que sea, de endeudarse y de arriesgar todo a una carta, de perder hasta la casa, la calma y la familia, es un fiel reflejo del comportamiento de parte de las clases medias, un quiero y no puedo, o un puedo pero ,¿por cuánto tiempo?, un vaciamiento de todo lo que puede ser más elevado para llenarlo de futilidades, para aparentar que se es igual que el vecino, que se viaja, se disponen de coches, apartamentos o segundas residencias....

Todo lo que se ha roto en mil pedazos, la sociedad de los vanidosos y vanidosas, la de los que luchaban por ser más que los demás, la de quienes consideran cosas inútiles del pasado los lazos solidarios, la conciencia de clase; todo eso lo refleja El capital humano. 

En resumen, la foto fija del mundo contemporáneo, la de quienes creían que ya no había clases y por otra parte han abrazado en masa los valores de los ricos y la burguesía, los del oro, los de la búsqueda de El Dorado.

Y cuando eso ha caído, sólo reina la frustración, el desconcierto o, como en la película, la frialdad invernal, el hielo en el interior de las personas, que sólo esperan que a ellas no les toque la lotería del naufragio y que la máquina del capitalismo y el consumo vuelva a ponerse en marcha para volver a nuestras vidas de animales de granja, las de antes de la crisis, sin pretender otra cosa.


jueves, 26 de marzo de 2015

¿Movilización o electoralismo?. Buscando un camino práctico

En los últimos tiempos se está dando un pequeño debate en algunos medios y sectores contestatarios en relación a si seguir la táctica electoral o la de la movilización en las calles.

Con el surgimiento de Podemos y su relativo éxito se han impuesto, por los hechos, los que esperan que un partido, a través de las urnas, les resuelva los problemas, quedando los críticos de la opción parlamentaria de momento en clara desventaja.

Nuestra opinión crítica sobre Podemos y su cúpula ya la hemos expresado aquí en algunas ocasiones, y nada queremos añadir nuevo, pues creemos que los hechos nos están dando y nos darán la razón sobre la nueva falsa ilusión que cada cierto tiempo se abate sobre los descontentos electores, creada en esta ocasión, junto a la nueva derecha, por los medios de comunicación, lo que debería ser motivo de reflexión en quienes crean que esas opciones son el cambio, y no el recambio que se prepara para ilusionar a los consumidores de nuevos productos en la telebasura. 

The show must go on, al menos hasta que interese mantener los partidos, luego ya veremos hacia dónde se dirigen las nuevas campañas de adoctrinamiento del rebaño que conformamos la sociedad de la información y el conocimiento, campañas que no dudemos tendrán creciente éxito.

Lo que nos gustaría es expresar nuestra oposición al dilema electoralismo-movilización. Pensamos que la mera movilización es, como el electoralismo, el sueño de una noche de verano, pues aunque salir a la calle a manifestar el descontento es necesario, nada cambia tras las procesiones laicas sabatinas o dominicales, el mundo sigue su marcha y el sistema no queda afectado en lo más mínimo, si acaso las gargantas de quienes de buena fe acuden a pasear y gritar consignas por las calles madrileñas en este invierno que parece no acabar.

Frente a tales mitos hay una tercera opción, una opción que, sin renegar de manifestarse, busque la creación de un espacio de economía alternativa, de creación de redes de cooperativas integrales de producción y consumo y de otras formas de vida alternativa en sus diferentes sentidos: educación, sanidad, ocio.... Este camino, ya decimos, es un camino difícil, mucho más complejo que los anteriores, pero el único con opciones de llevar a algo.

El problema, claro, es que de momento no entra en los análisis de la gran mayoría de la población, y ninguna o casi ninguna sigla parece ver que hay que dar pasos hacia eso. En el pasado tuvimos algo parecido en el anarcosindicalismo de la CNT, con capacidad para crear escuelas libres, ateneos, cooperativas y llegada la hora, colectivizar los medios de producción. Pero era otra época, otra población, con un sector obrero orgulloso de su clase, de su conciencia, con ideas de transformar la sociedad por sí mismos, por su esfuerzo. Hoy, de esa mentalidad no quedan sino jirones, todo es esperarlo del Estado, de los partidos, de instituciones, de Secretarios Generales con coleta o sin coleta.

La cultura y moral burguesa nos ha poseído y va a resultar muy difícil volver a levantar una cultura y forma de ver el mundo contraria a la cosmovisión dominante del capitalismo en la era del colapso.

¿Quiénes serán capaces de avanzar en esa dirección, abriendo la mano a todo el que quiera sumarse al verdadero cambio, dejando los sectarismo y divisiones partidistas en casa?. Las Marchas de la Dignidad podían pueden ser el aglutinante de algo parecido, de lo contrario quedarán, como el primero de mayo, en meros desfiles rituales para salir a las calles en demostraciones de impotencia ocultas tras el número de asistentes, en un mar de siglas, consignas y banderas que a nada conducen.

Y mucho nos tememos que acabarán en lo segundo.




jueves, 5 de marzo de 2015

El socialismo autogestionario en la encrucijada

Vivimos una época convulsa, de crisis múltiples, donde parecen perder fuerza los viejos partidos y ascender nuevas siglas. Una época de paro, de trabajo cada vez más precario, de sueldos menguantes, de pérdida de libertades…

Sin embargo, pese a la situación, no encontramos de momento ninguna fuerza revolucionaria que coja el toro por los cuernos y empiece a plantear una salida del sistema. Casi todo lo que encontramos son críticas a la fachada del régimen, confundiendo ésta con las raíces, las bases del sistema de dominio.

Así se ataca el bipartidismo, la constitución del 78, la corrupción de los dos partidos hasta ahora mayoritarios, se enarbolan discursos de nuevos procesos constituyentes ,se apoya, con escasa o nula reflexión, a nuestro entender, a partidos aparentemente novedosos, pero con bastantes similitudes a movimientos políticos de antaño de un lado y otro del océano atlántico y que carecen de discurso, de pensamiento serio más allá de consignas o tópicos repetidos continuamente; se piensa, con todas estas cosas, que instalando en los aparatos de poder nuevas caras, y haciendo algunos retoques o incluso creando nuevas constituciones podríamos acercarnos al Reino de Jauja, ideal al que ha quedado reducido ya hace mucho tiempo las organizaciones o gentes que se dicen críticas, regeneracionistas y de izquierda o derecha  populistas y autoritarias ahora mutadas en transversales en algunos casos.

Y esto es lo que más nos preocupa de la situación, la desaparición de un imaginario revolucionario. La sociedad de consumo, del adoctrinamiento y del espectáculo ha logrado hacer añicos el renacer del pensamiento realmente alternativo en un momento en que es muy necesario. Las consignas de las izquierdas siguen siendo las mismas, la defensa de lo establecido, de los mecanismos de funcionamiento de la revolución industrial: educación pública, laica, gratuita y de calidad, derecho a la vivienda, derecho al trabajo, empleo digno,sanidad pública y un largo etcétera de eslóganes vacíos .¿Para cuándo plantear una educación libre, una sanidad diferente?. ¿Para cuándo empezar a ver cómo salir del sistema asalariado, cambiar la organización y el sentido del trabajo, en vez de plantear mantener la servidumbre con mejores sueldos y más derechos?. ¿Para cuándo empezar a pensar que sólo una sociedad cooperativa, un impulso hacia lo comunal, o sea un equilibrio de derechos y deberes puede acercarnos más a que la gente tenga vivienda y las necesidades mínimas vitales cubiertas?.

En algún momento tenemos que empezar a analizar cómo salir de caminos trillados, de consignas caducas, de laberintos sin salida. Urge pensar en cómo reconstruirnos y reconstruir la sociedad de abajo  arriba.

En este aspecto también hay una responsabilidad evidente de los viejos planteamientos revolucionarios. Derribado el Muro de Berlín, caído el marxismo leninismo y siendo claro lo que era la socialdemocracia, el socialismo libertario tuvo oportunidad de sacar la cabeza, pero no lo hizo. Permaneció en su gueto, dividido y fragmentado, aislado de la realidad social, centrado en rememorar viejas hazañas históricas.

Nos encontramos, como hemos dicho al principio, en un lento y progresivo colapso, no sólo económico y ecológico, sino esencialmente humano. Las viejas recetas del izquierdismo no nos valen, pues exprimir al Estado y pensar que va a llover maná del cielo con el manido argumento de asfixiar a impuestos a los ricos-única ilusión en el fondo de la que viven las izquierdas- es una quimera, por muy pragmática que se venda. En estas condiciones es muy importantes que una alternativa socialista autogestionaria, de sociedad autónoma o como quiera etiquetarse-no importan los nombres como se etiqueten las cosas, sino las cosas en sí- sea capaz de abrirse paso planteando un verdadero proyecto de cambio a todos los niveles ,desde la autoconstrucción de los individuos hasta los niveles macros.

Como todo verdadero proyecto político radical y autónomo-no confundir política con partidos políticos- debe fusionar lo positivo de la actualidad con lo bueno de la tradición. El aspecto esencial de un renacido socialismo de autogestión estriba en recuperar e impulsar las viejas tradiciones e instituciones comunitarias extendiéndolas a los barrios, a las ciudades. Hablamos de los Concejos y los bienes comunales. Y esto es así porque el acceso a los medios de producción es clave para la supervivencia, pero también para transformar la sociedad, las mentalidades. Una expansión de las propiedades comunales iría unida a una expansión de la mentalidad ecológica, pues la destrucción de campos, bosques, cultivos…acabaría con el mantenimiento vital de las comunidades. También implicaría el incremento de la responsabilidad, así como de la conjunción de iniciativa individual y colectiva, evitando la opresión de unos pocos a la mayoría y /o del la llamada colectividad al individuo. 

Estaríamos también más cerca del equilibrio entre derechos y deberes. El derecho al acceso a los medios de producción iría unido a la obligación de cuidar de ellos, de responsabilizarse de su correcto funcionamiento.

En la declinante sociedad de consumo y bienestar, monetarizada,la mayoría de las personas se plantean luchar contra la pobreza a través de una Renta Básica, sin más. Nosotros no negamos este mecanismo a corto plazo, si bien creemos que debe buscarse un mecanismo diferente al tradicional de gravar empresas, subir impuestos… pues somos muy escépticos con que a través de esas maneras se pueda realizar sin consecuencias negativas a medio largo plazo. No obstante, estas propuestas de Renta básica, aparte de que en su gran mayoría no buscan un verdadero cambio social, sino una salida rápida y legítima a una situación de ahogo,olvidan la posibilidad de futuras quiebras, de un empeoramiento paulatino de la situación que podría hacer insostenible el mantenimiento de un salario para todos. ¿Qué sucedería, dónde acabaríamos si este sueldo garantizado a todo el mundo a partir de la mayoría de edad desapareciera?.

Ser previsor y a la vez revolucionario implica salir del cortoplacismo, de lo que personalmente calificamos de pragmatismo quimérico, o sea esas medidas que parecen más adecuadas y realistas a la mayoría de la población, como la gratuidad de todo, las ayudas estatales sin tener en cuenta lo que hay en la hucha, elevar los salarios, repartir el trabajo-¿pero cómo en un país como España con un alto porcentaje de paro y sueldos escasos?, ¿no sería eso más un reparto de miseria que otra cosa?, ¿es factible en este sistema?-etc. Frente al cortoplacismo y el pragmatismo quimérico, hay que propugnar mirar a medio largo plazo y no tener miedo en practicar un idealismo práctico, sin olvidar medidas a corto plazo, que por supuesto son necesarias.

Y por idealismo práctico entendemos unir unos planteamientos teóricos realmente rupturistas con lo existente, ya casi insostenible, con una práctica que funcione. Es decir la gente tiene que comer, alimentarse y no sólo de ideas. Por tanto junto a un ideario teórico, una propuesta de verdadera democracia, de autonomía, debe ir unida al desarrollo de un espacio económico alternativo que además la gente vea que marcha, que se puede vivir bajo otras estructuras.

Las casas no se construyen por el tejado, de ahí que si la opción autogestionaria se queda sólo en lo teórico, al final perecerá, entre la multiplicidad de programas de los diversos partidos y la visión de la gente que pensará que esas ideas son impracticables, bellas palabras, como hasta ahora.

Ahora o nunca es la encrucijada en la que se encuentra el socialismo libertario, el socialismo autogestionario, el ideal de una sociedad autónoma, si quiere sacar cabeza y ser alguien, tener peso, en lo que se avecina.