Estamos ante un breve y magnífico texto de Jordi Pigem, filósofo nacido en Barcelona en el que, basándose no solo pero especialmente en Huxley y Orwell, con sus respectivas distopías, analiza el aumento de las medidas de control y autoritarias impulsadas tras la pandemia del COVID.
También nos habla de los planes de las élites tecnofinancieras, con el Foro Económico Mundial entre otros, en los que se ha defendido el llamado Gran Reseteo: escondido tras fraseología ecologista, late el intento de destruir la esencia humana, de crear un mundo donde se una lo biológico con lo tecnológico y digital. Todo este proceso, que el autor sitúa en sus inicios en Descartes y en el método científico de analizar solo lo medible y observable, lo cuantificable, lo aislable, está llevando a personalizar a los robots y a robotizar a los humanos.
La Cuarta Revolución Industrial está provocando un eclipse de la conciencia y del pensamiento crítico, a una vida vaciada de sentido, donde no hay asideros, más que entretenimientos y diversiones enlatadas y vacuas, con sus mundos artificiales, que no pueden evitar el enorme aumento de depresiones, suicidios o ideas suicidas, especialmente en los jóvenes, amplificadas por las medidas represivas, de bozal y confinamiento provocadas por la pandemia .
Para Jordi vamos hacia un modelo mixto del Gran Hermano de Orwell y Un mundo feliz de Huxley, con el sistema chino como modelo al que acercarse. En resumen, entramos en una era de grandes transformaciones que las élites estatales y tecnofinancieras no han escondido. Veremos que sucede y si logran o no implementarlas.


