sábado, 19 de septiembre de 2020

Reflexiones sobre el nuevo régimen capitalcomunista

 Sin apenas darnos cuenta, como un ladrón que nos roba la billetera sin ser conscientes de nada, uno ha llegado a la conclusión de que se está instalando un nuevo régimen . No creo, aunque no me cierro a nada, a que haya un plan detrás de todo. Me inclino más a la tesis de que la pandemia ha acelerado enormemente el proceso de quiebra, de decadencia, y no sólo económica, que se percibía desde hace al menos una década.

Y en estos procesos críticos, a veces muy lentos, a veces acelerados, siempre aparece la respuesta autoritaria .Se vivió tras la primera guerra mundial y tras el crack del 29, con el comunismo y el fascismo. Ahora está aconteciendo algo que tiene similitudes y diferencias. No hay, de momento, guerra mundial. Sí avisaban los especialistas de una nueva crisis económica. Finalmente la pandemia nos ha destrozado, reforzando los problemas económicos que ya padecíamos.

Podemos hablar de la obligatoriedad de la mascarilla como el símbolo del nuevo orden. Junto con los confinamientos y el Estado de alarma, más todas las restricciones. Propuestas como la cartilla Covid-19, que no salió adelante, y sobre todo medidas como la vigilancia de los afectados a través no solo de policías, sino de civiles en Zaragoza, que apenas se mencionó, y de la que no se ha vuelto a hablar, marcan momentos de lo que podemos definir como nuevo régimen en proceso paulatino de instauración.

El nuevo régimen sería el de la gestión de la miseria. Y no se limita al aumento del control policial y la probable militarización, que puede llevar a que en poco tiempo encontremos al ejército patrullando por la calles de Madrid .Hay otros aspectos como las fusiones bancarias, de la que ya hemos vivido una, la de la Caixa y Bankia, más absorción que otra cosa. Pero en el corto plazo  vendrán más .Todo apunta a la creación de dos o tres megabancos. Esto se ha presentado como una gran noticia, por aquello de la unión hace la fuerza. En realidad es un síntoma de los problemas del sector financiero y la posibilidad de quiebras. Se va a una creciente concentración de poder económico, un gigante en realidad con pies de barro. Por que: ¿qué hace pensar a muchos que la fusión, o fusiones, impiden la caída de megabancos?. Eso por no hablar de los despidos que traerán semejantes operaciones

Resulta curioso haber escuchado a titulados liberales apoyar estas medidas .¿Dónde queda el mercado libre y la benéfica competencia?. Parece que , al menos en este caso el libremercado y la libre competencia no interesan. Nada extraño para quienes sean conscientes que el grueso de los liberales españoles oscilan entre el conservadurismo y la ultraderecha, o la derecha nacionalpopulista de Vox, véase el ejemplo de José María Marco o Amando de Miguel. 



La caída o desaparición de muchos autónomos y de pymes, también hace barruntar una concentración de poder de grandes empresas, que son casi las únicas que pueden resistir una situación como la que estamos atravesando. Esto no significa que yo sea partidario de ese discurso que ensalza las bondades y maravillas de lo pequeño, en este caso la pequeña empresa, frente al mal de la gran empresa. Este discurso, habitual en ciertos sectores de izquierdas o alternativo, me resulta muy simplista. ¿Cambian la precariedad, los abusos o la explotación del hombre por el hombre dependiendo del tamaño de la empresa? . No obstante, sí considero negativa esa gran concentración de poder que se avecina, pues una economía sana es una economía diversificada, con pequeñas y grandes empresas-en mi ideal autogestionadas-.

Otra característica del nuevo régimen es la unión entre el aparato tecnocientífico y el Estado. Todas las medidas impositivas implantadas en España, como el bozal obligatorio en espacios abiertos, que no se dan en otros países, son lanzadas y apoyadas por buena parte del sector de la tecnociencia. Estado y tecnociencia españolas se han fusionado, lo que no deja de ser una pésima noticia, pues la coacción y la represión se perfeccionarán.

También la llamada economía verde y la digitalización se convertirán, ya lo están haciendo, en dos ideas con las que engañar a la gente presentando gracias a ellas una futuro tan maravilloso como irreal. La etiquetada economía verde, no pasa de ser un proceso de transferencia de rentas del trabajo al capital, en una fase de enorme dificultad del Capital en generar un nuevo proceso de acumulación. Tampoco alcanza uno a entender la idea de que la digitalización nos va a sacar de la crisis. Si el desarrollo tecnológico no ha evitado el colapso sanitario con un virus de baja letalidad-afortunadamente, aunque no por eso poco dañino-, ¿qué lleva a pensar en la digitalización como salvación?. Todo es humo sobre humo. Eso sí, la digitalización será esencial para acabar con el dinero físico, otra medida en el fondo autoritaria, pues permitirá controlar y llegado el caso expoliar los ahorros de los ciudadanos.

Pandemia, miseria, fusiones bancarias, concentración del poder,  control militar, policial y tecnocientífico de la población, economía "verde" y digitalización. Todo esto me lleva a definir, aunque definir es un ejercicio que reconozco simplista, al nuevo régimen español de "capitalcomunista". Un híbrido entre un capitalismo con cada vez menos mercado libre-en realidad el mercado libre hace muchísimo que es más ficción que realidad- y el comunismo, entendido no tanto en el sentido de totalitarismo brutal, burocratización absoluta y planes quinquenales del marxismo leninismo-aunque la represión irá in crescendo-, sino de una concentración creciente de poder estatal y económico, ya que tanto el Estado como la economía capitalista están quebrados, y ambos se necesitan para reconfigurar un nuevo sistema.

Nuevo sistema que para hacerse más digerible, como aconteció en la desindustrialización de los ochenta, necesita de las izquierdas en el poder . Con ellas al mando, las posibilidades de una revuelta se debilitan, pues éstas se presentan como aliadas del pueblo, como sus defensores .Y en esas estamos, con la posibilidad, incluso, de que se presente la opción de una República como nuevo anzuelo, como lámpara atrapapolillas.

El futuro se perfila muy inquietante, con hambre a las puertas .¿Despertará la juventud, los padres y los abuelos ante la muerte de los paradigmas de la podrida Modernidad, y la negrura que ha caído a plomo sobre todos, sobre nuestras vidas? . Si no lo hacemos, no podremos protestar cuando seamos engullidos en las puertas del infierno. Habremos sellado nuestro destino, el de recursos humanos ya inservibles en gran número.

https://youtu.be/6WgKPp7QuEg

sábado, 29 de agosto de 2020

Reflexiones contra el clima de terror, la telegestapo, el totalitarismo tecnocientífico y el irracionalismo negacionista

 Muchas son las cosas que están sucediendo desde la aparición del coronavirus, y muchas las que están cambiando. En un principio las autoridades nos dijeron que en nuestro país no iba a suceder nada, para desde hace un tiempo generar un clima de terror, sostenido por las televisiones, tertulianos y presentadores, especialmente presentadoras, las más fanáticas por lo que he podido ver .

En estos programas se denuncia sin cesar a los incívicos, irresponsables... que realizan fiestas, botellones, no usan mascarillas y demás . Todos los días nos desayunamos con noticias de rebrotes, que van en aumento, eso sí, sin decir en general los que son asintomáticos, los ingresados, con lo cual no deja de resultar una información sesgada, pues pocas conclusiones podemos sacar de esas cifras.

Las televisiones, mutadas cual virus en una especie de telegestapo, regañan y amenazan hasta a los que no se ponen bien las mascarillas, no digamos a quienes argumenten contra su uso generalizado .Y sólo escuchamos las voces de los sanitarios afines a su discurso, salvo excepciones más bien motivadas por accidente. No parecen ver la contradicción absoluta que supone haber impuesto el bozal en espacios abiertos con el incremento de casos, cuando en los países europeos, que se usa muy poco la mascarilla, en general el porcentaje de infectados es mucho más bajo.

Sobre esto ni una palabra,como tampoco la última contradicción kafkiana: elogiar la ventilación e ipso facto volver a pedir el uso del bozal .La imposición de la mascarilla implica que estamos teóricamente ante un virus que puede contagiarse y matarnos  sólo con respirar, lo que no casa con la defensa de la ventilación como medida preventiva.



La telegestapo, ya sea para curarse en salud, ya siguiendo órdenes del gobierno, o una mezcla de ambos, está generando un clima de terror, sosteniendo unas medidas preventivas extremas, irracionales, antihumanas, sobre las que no hay en realidad evidencias científicas, más allá de decir que la mascarilla es un elemento protector .Para más inri ,hace unas semanas se nos informó de que los bozales, si no son recambiados o utilizados correctamente son un hervidero de virus. Más y más contradicciones absurdas.

Es como si viviéramos inmersos en una casa de los horrores donde ha emergido una suerte de totalitarismo tecnocientífico, lo de científico entre comillas, porque la verdadera ciencia se basa en la observación, y no parece que estas medidas tengan muy en cuenta la observación. Por otra parte es un clima de terror tuerto e hipócrita. 

Se ha atacado a los jóvenes irresponsables, fundamentalmente, y se ha defendido las mayores restricciones y cierres del ocio nocturno, y actualmente hasta de parques y piscinas. Pero resulta sumamente curioso y sospechoso como las residencias, donde ha muerto la mayor parte de la gente, no han sido ni son objeto de una visión realmente crítica .No se plantea ya no su cierre, sino al menos que quienes puedan saquen a los ancianos de esos centros de muerte. Tampoco he leído hasta ahora ningún estudio sobre por qué es tan alta la mortalidad en ellas, más allá de decir que no han sido medicalizadas.

Y es que en realidad los ancianos molestan en este sistema, en esta sociedad de mierda, donde nos hemos tragado la burda trampa de que lo que nos realiza como seres humanos es el trabajo. Un trabajo cada vez más mísero y escaso, que acabará por arrastrarnos a la mayoría a lo que hasta hace poco veíamos como países ajenos, más bien planetas marcianos, que jamás llegarían a nosotros: el tercer mundo. Pagaremos las consecuencias de tragarnos las mentiras de la liberación por el trabajo esclavo, así como por la tecnología, y por el espíritu hedonista de viajes, fiestas y diversión en los ratos libres, para olvidar esta vida de podredumbre y miseria individual y social.

Dicho esto, conviene también ser críticos con los que niegan la existencia del virus. Aquí entramos en un tema complejo: junto con el colapso y la decadencia social, hay que incluir el colapso del pensamiento crítico. Éste está cayendo en un irracionalismo que pretendiendo ser crítico con la autoridad, pretende negar todo: desde el COVID hasta la esfericidad de la tierra .

En su afán crítico bienintencionado se adscriben a cualquier teoría. Así he escuchado a algunos decir que las muertes por coronavirus se deben al 5G, o hasta el WIFI. Oponiéndose a las teorías oficiales por falta de rigor, caen en el mismo defecto. Criticando el borreguismo y la sumisión de la población, ellos son iguales con su ciega fe en determinadas creencias o teorías.

Criticando los males tecnológicos, o los defectos de la medicina oficial, rechazan como mala toda vacuna y se suman con fervor a la defensa del curanderismo, de la salvación de las enfermedades por cualquier brebaje natural .Como si en ese mundo no hubiera timadores y sacacuartos.

El pensamiento crítico debe aferrarse al sentido común, a unir lo positivo del presente con lo positivo del pasado .A pasar por un filtro crítico, no sólo las teorías oficiales, sino las llamadas alternativas, entre ellas la del dominio del mundo por trece familias. Porque curiosamente, este mundo crítico y sus teorías,aunque yo acepte la influencia de algunos individuos, de algunos multimillonarios-cuanto más pasta tengas más posibilidad tienes de influir, si es tu intención, en lo político- no nos permite ver la raíz de los males, sus estructuras,su lógica en gran parte impersonal-la acumulación de capital- sus instituciones, que van más allá de Soros, por ejemplo. Y, en la práctica, aunque no quieran verlo, acaban haciendo de bufones del sistema, de servidores. Pero este, es otro tema.




domingo, 9 de agosto de 2020

De la miseria espiritual a la miseria material: la quiebra de la propaganda de la Modernidad y el principio del fin del primer mundo

 Mucho es lo que el COVID está destruyendo en el mundo. Lo fundamental, por desgracia, las vidas humanas. Pero también, por detrás de todo, esa retórica, ese paradigma, esa propaganda que nos situaba en el mejor de los mundos posibles, con unos adelantos tecnológicos que harían imposible que, en el primer mundo, en los países llamados ricos y desarrollado,s pudiera aparecer una pandemia, que se pensaba era cosa del denostado Tercer Mundo.

Incluso uno recuerda tertulias, debates, donde ya se hablaba de lo cerca que estábamos, sino de la inmortalidad, sí de prolongar la vida hasta límites insospechados .Todo gracias a esa tecnología que era vista como algo maravilloso, que nos solucionaría todos los problemas. Ni siquiera se solía tener en cuenta que seguimos viviendo en una sociedad de clases, donde unos dominan y explotan a otros, y por tantos los adelantos tecnológicos podían ser usados por unos, y no por otros, aumentando la brecha de la desigualdad de poder y salarial.

Pero ha bastado una enfermedad infecciosa, que, sin ser moco de pavo no es el Ébola o la peste negra, para tumbar todo ese discurso grandilocuente.Las economías han quebrado y, con ellas, las banderas de la Modernidad. Parece que nos encaminamos a la definitiva cuasi desaparición de la clase media, a una nueva oleada de recortes, de empobrecimiento de la que ya veníamos .La fortaleza del primer mundo capitalista, muchos de cuyos habitantes consideraban inexpugnable, islote ajeno a los gritos de dolor y hambre del resto del mundo, cae  como caen todos los sistemas e imperios, del romano al soviético.

Sin embargo, antes de la miseria material, precursora de ésta, llegó la miseria espiritual. La de unas sociedades vaciadas, sostenidas por unos pies de barro: la promesa, el supuesto pacto social-mera ficción-, de que cada generación viviría mejor que la anterior. Más dinero, más viajes, más diversión, más placeres,más viviendas,  más comodidad, más escuelas y universidades...Eso ha demostrado ser un mito .Pero es un mito que nos ha destruido como individuos. Quien osara ponerlo en duda era tildado de catastrofista, de cenizo, de agorero

Las personas nos convertimos en poco más que estómagos andantes, anhelantes del próximo goce. No se tuvo en cuenta, estas sociedades laicas y descreídas, de que creaban y habitaban una nueva religión mesiánica y cutre, la del progeso indefinido, la del enriquecimiento y acumulación permanente de capital  .Acumulación que también era, y de hecho es en primer lugar, de poder .Generándose un concepto de libertad ajeno al autogobierno y al  autocontrol individual, sino vinculado al hedonismo.


Se esfumaron hace décadas cualquier planteamiento seriamente antagonista y crítico, siendo sustituido por modas diversas e ideas divisivas, que nunca permitirán organizar algo que pueda sustituir al régimen  : animalismos, antivacunas, multiidentidades sexuales para todos los gustos, nacionalismos, racialismos destructores de estatuas del pasado, decrecimiento,feminismos,  y un largo etcétera de movimientos productos de la descomposición de los individuos, todos ellos beneficiosos para el Poder de una u otra manera .

El valor de la conciencia moral, como base a través de la cual basar todo, tecnología incluida, no fue tenido en cuenta, más allá de los discursos hipócritas dirigidos a niños por sus familias e Iglesias, pero que cualquiera de ellos podía darse cuenta que era eso, hipocresía. El amor real, lo que se elogiaba y se elogia en la sociedad de los adultos es el éxito laboral, económico, incluso sexual . Lo demás, pura charlatanería.

Así nació y creció esa sociedad del vacío, la de las personas que eran en relación a lo que compraban, consumían, disfrutaban y gozaban, materialmente hablando, aunque luego pudieran ser fervientes "cristianos" de misa y comunión, o izquierdistas y progresistas entusiastas.

Sociedad que ha durado lo que dura un caramelo en la puerta de un colegio. Aniquilada, aplastada la sociedad de los valores, o El hombre rebelde que diría Alber Camus, ¿cómo vamos a afrontar el tercer mundo que ya llega a nosotros, en primer lugar a nuestro país, España, donde todo está quebrado, Estado incluido?. Lo mismo el resto de Occidente, sostenido artificialmente por inyecciones masivas de dinero.

Sin espíritu fraternal, sin volver la vista a otro concepto de libertad, sin volver a reconstruir la conciencia moral ,solo nos espera la derrota más espantosa .Unos antes, otros después, pero nuestra hora habrá llegado.

domingo, 2 de agosto de 2020

Under the skin

Extraña, inquietante,onírica, pausada, simbólica, perturbadora, siniestra, negra, de crueldad velada y sutil, sin necesidad de mostrar nada abiertamente ,Under the skin es una película que entusiasmará a unos y será vista como una tomadura de pelo por otros.

Una alenígena recorre una Escocia gris, lluviosa, nocturna, salvaje  y deprimente en una gran furgoneta buscando hombres solitarios, a los que atrae por su sensualidad evidente-estamos ante Scarlett Johanson, todo sea dicho- arrastrándolos a su fin en un entorno digno de una mente tortuosa, fantasiosa y a la vez elegante, a la que no gusta mostrar sangre y vísceras, al contrario que la mayoría del cine de terror y fantástico.

En el camino, esta mujer hierática, gélida, imperturbable, pero habilísima cazadora, pues conoce a la perfección la debilidad masculina por el sexo, por lograr poseer un cuerpo, un coño con el que calentarse y huir de este mundo también sombrío y gélido que habitamos- donde en realidad, nos guste o no, no somos más que carne para procesar y deglutir en diferentes niveles,somos sociedades caníbales, entiéndase el sentido metafórico- empezará a empatizar con las víctimas humanas, a sentir compasión, a comprender las miserias y debilidades, entre ellas las sexuales.



Algunas lecturas de Under the skin, se centran en una visión de género de la película .A los incautos no parece importarles nada la mujer, ni su nombre, ni qué siente. Para mí esta visión de moda, victimista,que posiblemente tiene una parte de realidad oculta que el filme muestra alguna víctima distinta a esa visión condenatoria, que no por eso escapa a un destino fatal.¿No podría entenderla alguien, jugando a las metáforas, como la aparición de  mujeres donde se invierten los roles, donde el sexo, sin necesidad de amor, es muy importante para ellas?.

Y, sobre todo, a la hora de la verdad: ¿quién domina a quien? .¿Quién liga a quien y quien se acuesta con quien? .¿No utilizan muchas mujeres su sensualidad para lograr sus fines, o para atraer a hombres? .Esto no es una crítica, en absoluto, es simplemente señalar que vivimos una realidad mucho más compleja que los esquemas de género y patriarcales, de cartón piedra,  nos quieren hacer ver.

En cualquier caso para mí la película muestra las grandezas y miserias de la especie humana .Los actos de altruismo junto con los actos de brutalidad. Lo natural del deseo sexual pero también la esclavitud que genera; esa parte animal que viene pegada a nosotros y que tantos conflictos causa y tan difícil de manejar es, pues no depende uno, sino del consentimiento ajeno.

Una película sumamente arriesgada, que camina en el alambre, de la que cada cual sacará diversas lecturas .Para mí  interesante, valiente, aunque no brillante.

jueves, 23 de julio de 2020

Catastrofismo, administración del desastre y sumisión sostenible

Pepitas de Calabaza ha vuelto a publicar un apasionante ensayo del año 2008, pero de total actualidad, del lúcido pero por desgracia desconocido escritor Jaime Semprún,- hijo del famoso Jorge Semprún- fallecido tristemente en 2010 y de Rene Riesel.

Descubrí a Jaime hace un par de años, en un ensayo vibrante y visionario, El abismo se repuebla, aquí comentado. En este que comentamos hace una crítica acertada a las nuevas teorías del pensamiento crítico, del decrecentismo al ecologismo institucional, pasando por el ciudadanismo o el izquierdismo. Ambas se inscriben en lo que podemos llamar catastrofismo e intuyen los desastres que vienen, que ya están aquí. Pero leídas detenidamente en realidad lo que proponen sus figuras, y la mayor parte de sus dirigentes y seguidores es administrar el desastre, imponer más restricciones,incluyendo el racionamiento,  favorecer el estatalismo y, por tanto, el autoritarismo.

No van a la raíz del problema, limitándose en general a un raformismo vago y a retóricas nebulosas y demagógicas, desde el desarrollo sostenible-¿es compatible desarrollismo y sostenibilidad?- a un llamamiento a un decrecimiento o austeridad gozosa, alegre y convivencial, a veces a una simplicidad voluntaria, en algunos casos a una especie de espera en que el sistema caiga por sí solo, llegando a surgir una nueva sociedad, sin tener en cuenta la necesidad de luchar, de tener un proyecto, un objetivo, una teoría realmente crítica.



Los autores comparten la idea de los graves problemas medioambientales presentes y por venir, del posible desmoronamiento de nuestro mundo, de la catástrofe que se cierne sobre nosotros .Pero creen que los cambios deben venir de la mano de la libertad, no de la imposición de una suerte de ecofascismo, de una nueva dictadura.

Jaime y René son críticos del industrialismo, de la sociedad industrial, y por tanto de la sociedad de masas .Rechazan la sobresocialización, el colectivismo imperante, apoyando la asociación de individuos conscientes. La industrialización, especialmente la industria pesada,  sería para ellos una de las raíces de nuestros problemas, de la destrucción humana y ecológica, si bien advierten que hay mas problemas, entre ellos el Estado, yendo más allá del pensamiento alternativo actual, presa de viejos esquemas ideológicos, y, yo añadiría, de falsas rebeldías y conformismo pseudocríticos que nos asolan, como el propio ecologismo institucional y el feminismo actual- una especie de antifranquismo muerto Franco-. Tales ideas son en el fondo inofensivas, prosistema e impiden una lucha revolucionaria y el ascenso de una nueva conciencia de clase.

Precisamente por ello son alentadas por el Estado mañana, tarde y noche .Y, doce años después de escrito, se confirman todas sus intuiciones críticas sobre el ecologismo .Esta bandera es utilizada, entre otros, por la Unión Europea, como podemos leer y escuchar a diario, con sus llamamientos a una economía descarbonizada, como instrumento de transferencia de rentas del trabajo al capital, lo que evidentemente se oculta.

¿O alguien duda que veremos más impuestos verdes, por ejemplo?.

Con independencia de que nos adscribamos o no a la tesis esencial del libro, la cual yo matizaría , prefiriendo el proyecto de economía descentralizada y diversa,con una pequeña y mediana industria asequible al conocimiento y manejo humano, sin trabajo en cadena, sin órdenes constantes, sin ese ambiente opresivo, asfixiante y deshumanizador de parte de la industria, o de algunas actividades similares que uno conoció brevemente, como propuso Kropotkin en Campos, fábricas y talleres, o Simone Weil en La condición obrera, el ensayo que aquí resumo es imprescindible para volver a retomar un verdadero pensamiento crítico, ahora enterrado por los voceros y voceras de las modas del régimen,por la fuerza  de las ideas progreconformistas, por el triunfo, esperemos que pasajero, de una "radicalidad" banal, de pacotilla, bienpensante y políticamente correcta.

sábado, 11 de julio de 2020

Más allá del big bang. Un breve recorrido por la historia del Universo

Magnífico libro divulgativo de Ivan Agulló, un joven físico español. Escrito con lenguaje sencillo y ameno, apto para personas con poca formación científica o ninguna, nos expone las teorías sobre el origen y expansión del Universo, dejando abierta la opción de si realmente hubo big bang,nombre inexacto, pues no hubo en realidad una explosión en un lugar, sino una expansión en todas partes, o el Cosmos existe desde siempre. De la sopa primordial a la posible expansión e inflación enorme-mencionando la posibilidad de un rebote de un anterior universo, como causa del surgimiento del nuestro-, que creó partículas desde el llamado vacío cuántico- que en realidad no es la Nada, un vacío total, sino una especie de mar de pares de partículas y antipartículas que se crean y destruyen -, partículas que sentaron las bases de irregularidades base del futuro tejido del Cosmos, es decir estrellas, galaxias, planetas hasta llegar a los seres vivos, por la acción lentísima de la gravedad, que provocó con el paso de miles de millones de años, y tras un enfriamiento de la radiación que logró que se formaran núcleos atómicos, que los lugares donde había algo más de densidad de materia ésta se acumulara creando enormes estrellas.



La explosión de las primeras estrellas expulsó material que sería del que surgirá el resto de estructuras del Universo, siendo nosotros, en el fondo, polvo de estrellas. Si bien las observaciones actuales parecen dar la razón a la teoría del big bang caliente y a la inflación, todavía no se puede confirmar, pues la tesis de la inflación, por ejemplo,  requiere de una sustancia, el inflatón, que llenaba todo el universo y que tenía efectos gravitatorios repulsivos,  pero que no deja de ser una elucubración.

También se interroga sobre la geometría del Universo, que parece ser plano, con una pequeñísima curvatura positiva, así como cuál será su final .Experimentos han demostrado que de momento hay una expansión acelerada, que supera a grandes rasgos la "fuerza" gravitatoria, en realidad no una fuerza sino un efecto de atracción que las masas ejercen entre sí, pues éstas curvan el espacio tiempo, como si nos situáramos encima de una colchoneta, modificando la estructura de esta por efecto de nuestro peso.Teoría brillante de Einstein, la de la relatividad general, demostrada por experimentos Esa fuerza que acelera la expansión se la conoce como energía oscura, desconociendo hoy qué es exactamente, así como la materia oscura.Si esta fuerza se mantiene el fin será un Universo cada vez más frío y apagado, con un distanciamiento creciente entre galaxias

Menciona Ivan de pasada la hipótesis del multiverso. No obstante, si este fuera el único universo existente: ¿cómo explicar que se hayan producido las condiciones exactas para poder generar estructuras y aparecer la vida? .Desde una fase de aniquilación de partículas y antipartículas, la cual se saldó con la supervivencia de algunas partículas, en vez de en la destrucción total, hasta otras constantes físicas no mencionadas en el libro, en las cuales un mínimo cambio en ellas haría imposible la vida, como una velocidad mayor o menor de expansión, entre otras. Demasiada casualidad, por no decir que el cálculo de probabilidad de que las constantes sean las que son para que existamos es prácticamente nulo .¿Es en realidad el Universo artificial, creado, un holograma, o sólo gracias al multiverso se puede explicar que un puñado de universos, como en el que estamos nosotros, se den las condiciones para la vida autoconsciente?.

Posiblemente nunca sepamos qué es el Cosmos, nuestro hogar, ni cómo surgió, si es que surgió .No importa, lo fundamental es continuar investigando y mantener viva la llama de la inquietud, de la búsqueda sin fin de la verdad, de nuestro origen, de qué somos en última instancia.

Espero con interés leer más libro de este gran divulgador.


miércoles, 1 de julio de 2020

Melancolía de los veranos de felicidad

Escuchando música lejana, ecos remotos de tiempos muertos, etapas sepultadas  en la derrotada energía y vitalidad infantiles, en el bochorno de esta noche de estío, un alma enferma de melancolía desde hace años, no puede sino rememorar los escasos destellos de luz de alegría, de verdadera luminosidad solar que atravesó su vida, su cuerpo, como un breve destello en un cielo que rápidamente se obscureció.

Uno vuela con su mente, único y último reducto de libertad, de anarquía, a los años ochenta, los tiempos infantiles. Con esfuerzo, cerrando los ojos, logra vislumbrar a aquel niño delgaducho y rubio como el oro al que los pensamientos de bosques sombríos, de árboles muertos, de ventisca helada, de sombras acechantes, de ruidos amenazantes, de voces lejanas y siniestras, no habían cercado.

Aquel niño que aun creía que la vida era otra cosa, un regalo, una felicidad, un mundo colorido por descubrir, por saborear. Vuelo a los veranos, puedo ver y oler paisajes algo cambiados, un parque convertido en otra cosa, unos arbustos y columpios desaparecidos en el pozo del pasado. Me sumo a una multitud de niños que gritan, que juegan al fútbol, al rescate. Que sudan y les tortura la sed, pero que resisten, no parecen cansarse, siguen en pie, pese al calor agobiante. Disfrutando el momento. Sin que las sombras del futuro interfieran en sus vidas, un eterno presente al que apenas sacuden sobresaltos .

Espero con entusiasmo, sin apenas dormir, viajar a Gandía. Cuando diviso a lo lejos el mar, el corazón se hincha de emoción. Deseoso de pisar la playa, de sumergirme en las aguas saladas, de contemplar todas las mañanas las banderas: verde, amarilla, y,  triste decepción, a veces, la roja que me aleja del baño, del nadar hasta lo más profundo posible, escapando de la vigilancia de mis padres.

Siento la sal en mi cuerpo infantil, la arena quemando los pies, la humedad, el aire cálido, pegajoso de las tardes de paseo .La espera del gofre, el helado,el granizado de limón, la mazorca de maíz, las palomitas de colores y la máxima ilusión: el castillo de aire. ¿Qué será de esos paisajes, de esos momentos? .¿Se repetirán eternamente, o desaparecerán para siempre? .Un interrogante absurdo, pero que siempre me ha inquietado.



Y poco a poco, sin saber cómo, se instala el frío, el invierno, las prisas, los agobios .La cárcel del deseo sexual, que tantos elogian pero uno no puede dejar de sentir como el principio del fin. Unas cadenas, las del deseo, que te separan de vivir el momento, la tranquilidad, el reposo, el bastarse a sí mismo, el poder estar absorto en tus juegos, en tu interior, sin nada que alcanzar, sin casi nada por lo que competir o atrapar, con la ingenuidad y la mirada más limpia.

Poco a poco los veranos se hacen más breves, el crepúsculo llega antes, las noches se alargan. Todo es miedo y temor. ¿Qué será de mí? .¿Qué pensarán los demás de mí?.

La alegría, la felicidad, se convierten en momentos en peligros de extinción. ¿Hace cuánto que no siento lo que sentía en las canículas de la infancia?. El niño muere, nace un ente extraño, aplastado por el peso de los días sin brillo, sin serenidad. La vida se convierte en un sueño sombrío, un pasar el tiempo esperando que todo acabe de una vez, una monotonía de angustias y sobresaltos, con el único refugio de una familia que va menguando, envejeciendo, temiendo el día en que la soledad sea nombrada Amo y Señor del Universo del Yo.

De aquellos veranos felices, de aquellos años ochenta, sólo queda la nostalgia polvorienta de un puñado de fotos en algún album perdido, en algún estante olvidado, en alguna esquina perdida donde aquel crío desapareció para siempre, en un agosto de risas y entusiasmo que jamás regresará.